Salut totes

Acompañamiento Emocional. Metodología de la Re impronta

A veces nos sentimos de una forma extraña y no sabemos como explicarlo. La mayoría de las veces nos adentramos y lo ocultamos. Poco a poco lo vamos integrando en nuestra vida llegando a ser una cosa normal en nosotros.

Un ejemplo sería:

  • Tener mal humor y responder de mala manera a los demás o no soportar un tipo de comentario o actitud hacia ti.
  • No ser permisivo con amigos o familiares y creer que si no lo eres es un motivo de debilidad o de poco interés hacia ellos.
  • No querer relacionarnos con según que personas y colectivos, atacándolos de forma muy dura.
  • Volvernos solitarios o todo lo contrario no soportar estar sólo.

Todas estas cosas pueden suponerte, si te ocurren, muy normales ya que crees que es tu forma de pensar o tu forma de ser. Pero yo quiero profundizar un poco más ¿ser de esta forma crees que te aleja de los demás o te hace que la relación con otras personas sea de rechazo? Se que de pronto responder es un poco complicado ya que me puedes decir que no ha todo y que te da igual, pero quiero que reflexiones con estas preguntas. ¿desde cuando te sucede esto? Piénsalo tranquilamente ¿Qué situación tenías cuando empezaste a comportarte así? ¿tu vida era igual que ahora?

Seguramente que te costará responder ya que la mayoría de las veces nuestra mente se resiste a recordar. Siempre hay un motivo para reaccionar de forma tan repetitiva ante situaciones muy concretas. Esto nos sucede a la gran mayoría de las personas, por ejemplo, a mí, cuando alguien me cuestionaba alguna cosa mi reacción era, hace algunos años, responder con agresividad y diciendo “y que pasa”. Observando y analizando cada vez que lo decía me fui dando cuenta que lo único que me sucedía era que me estaba protegiendo de alguna cosa. Poco a poco contestando las preguntas que te he hecho anteriormente encontré el motivo de mi protección. En la escuela, con 6-7 añitos me ridiculizaron, delante de todos los niños de la clase, por no saber la lección, sintiéndome como una niña tonta y torpe. Ese ridículo creó en mi un instinto de rebeldía que me hizo estudiar muchísimo, llegando a ser una de las más estudiosas de la clase. Puedes pensar que fue una buena formula para hacerme estudiar más y por un lado fue un revulsivo para hacerlo, pero por otro lado quedó dentro de mi un miedo al ridículo.  Esa marca quedó grabada dentro de mí, (Impronta) y cada vez que me he encontrado en una situación parecida y me he sentido, de forma innata con miedo al ridículo he reaccionado de forma agresiva. Cuando conseguí encontrar el momento inicial de la Impronta y ayudarme de todos los recursos necesarios (Re impronta) esta agresividad desapareció y el miedo también. Hoy quiero decirte que si te has dado cuenta en las respuestas de las preguntas del principio que quizás hay alguna experiencia que tuviste, hace años, puede afectarte en alguna cosa ahora, en tu día a día, hay metodologías que pueden ayudarte y con mucha sensibilidad podrías cambiarlas.

No tengas miedo a informarte, encantada te responderé a tus dudas.

Anna Solé

vida@annasole.cat

Anna Solé

Consultas online

Terapeuta i coach emocional

www.AnnaSole.cat

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